sábado, 5 de febrero de 2011

Los Mamiferos: El Canguro

Los Mamiferos: El Canguro

El término canguro es el nombre común
que se utiliza para designar a las
especies de mayor tamaño de la subfamilia
Macropodinae, tal como el término ualabí se
utiliza para denominar a las de menor tamaño.
Se utiliza también a veces en un sentido más
amplio para referirse a todos los miembros de
la familia de los macrópodos. Sin embargo,
el término no responde a una clasificación
científica, por lo que especies pertenecientes
a un mismo género (agrupación de especies
estrechamente relacionadas entre sí) pueden
ser llamadas canguro, ualabí o ualarú, sólo
dependiendo de su tamaño. Por ejemplo, Macropus
parma es conocido como el ualabí de Parma,mientras
que Macropus antilopinus, es denominado
indistintamente como canguro antílope o ualarú
antílope.

La subfamilia Macropodinae incluye, además de
las especies de canguros, ualabíes y ualarúes,
otras comúnmente conocidas como canguros
arborícolas, cuocas, dorcopsis y pademelones.

Existen muchas especies denominadas canguro,
y aquí se ven reflejadas tres de ellas:

•El canguro rojo (Macropus rufus), el
cual es el mayor de los canguros y el mayor
de los marsupiales aún en existencia. Los
canguros rojos ocupan el centro árido y
semi-árido de Australia. Un macho adulto puede
medir 1,5 m de altura y pesar 85 kg.

•El canguro gris oriental (Macropus
giganteus), menos conocido que el canguro rojo,
pero avistado más frecuentemente, ya que su
rango cubre el área oriental fértil australiana.
 
•El canguro gris occidental (Macropus
fuliginosus), de tamaño menor y encontrado al
sur de la Australia occidental, sur de Australia
cerca de la costa y en la cuenca del río Darling.
Los canguros poseen grandes y poderosas patas
traseras, grandes pies diseñados para saltar,
una cola larga y musculosa para mantener el
equilibrio y una cabeza pequeña. Los canguros
son herbívoros, alimentándose de pasto y raíces.
Todas las especies son nocturnas y crepusculares,
usualmente pasando el día en quietud y alimentándose
durante las tardes y noches frías, generalmente
en grupos. Tienen una esperanza de vida de 18 años
aproximadamente.

Los canguros se encuentran principalmente en Oceanía.
Popularmente el canguro es conocido como el animal más
representativo de Australia.

La palabra canguro deriva de gangurru, una palabra del
Guugu Yimidhirr (una lengua aborigen australiana),
que se refería al canguro gris. El nombre fue
escrito por primera vez (en su versión inglesa
kangaroo) por el Teniente James Cook el 4 de agosto
de 1770.

Una leyenda extendida afirma que en realidad el
nombre canguro habría surgido al preguntar los
occidentales el nombre de aquel animal y ser esto
lo que respondían los aborígenes; su significado,
sin embargo, no era el nombre del animal, sino la
frase "no le entiendo".

Los canguros son los únicos animales grandes que se
desplazan dando saltos. Los saltos, que los hacen
moviendo sus piernas a la vez, son un modo de
locomoción rápido y económico, pues a altas
velocidades consumen una fracción de la energía
que consumirían desplazándose de otra manera.
La velocidad de desplazamiento confortable del
canguro rojo es de 20–25 km/h, pero puede alcanzar
velocidades de hasta 70 km/h en distancias cortas,
y puede mantener una velocidad de unos 40 km/h por
casi dos km.

Debido al largo de sus pies, no puede caminar
correctamente. Para moverse a velocidades bajas
usa su cola como un trípode, junto con sus patas
delanteras. Así puede mover sus pies un paso hacia
adelante.


 

Los Mamiferos: Tigre Siberiano

Los Mamiferos: Tigre Siberiano

El tigre de Amur o tigre siberiano (Panthera tigris
altaica) es una subespecie de tigre propia de los
bosques de hoja perenne del extremo sureste de Rusia,
en la región del río Amur y la frontera entre Rusia
y China. Tradicionalmente se le ha considerado la
mayor subespecie de tigre y el mayor felino criado
naturalmente en el mundo.

El tigre de Amur mide unos 99-107 cm de alto en los
hombros, unos 10 cm más que el tigre de Bengala promedio.
Los machos adultos miden 190-230 cm de longitud
(cabeza y tronco) más una cola de 90-100 cm. El macho
más grande del que se tengan referencias confiables fue
un ejemplar de 335 cm de largo total medido en línea
recta (350 cm sobre las curvas del lomo), cazado en la
base del río Sungari, Manchuria, en 1943. Las hembras
alcanzan una longitud total de 240-275 cm y un peso de
100-167 kg. Baikov estableció que los pesos máximos
"normales" para los machos y hembras de esta subespecie
son 320 kg y 180 kg respectivamente; incluso se han
reportado casos de grandes machos que alcanzaron los
390-400 kg. Sin embargo, según el Dr. Vratislav Mazák,
no existía verificación científica en el campo, por lo
que no se puede comprobar la veracidad de estos reportes.

Un reporte no confirmado habla de un tigre macho cazado
en los montes Sijote-Alin en 1950, que pesó 384,8 kg; se
calculó que tendría una longitud total probable de 349 cm,
pero esta última cifra es hipotética. Según los Récords
Mundiales Guinness, el tigre cautivo más pesado fue un
macho llamado "Jaipur", que midió 333 cm de largo total y
pesó 465 kg, al final de su vida, en 1999.

El Siberian Tiger Project (Proyecto Tigre Siberiano), que
ha operado en la reserva Sijote Alin desde 1992, ha
hallado que el macho más pesado (M-20) alcanzó los 205
kg, siendo el mayor peso que han podido verificar,
aunque en base a un número limitado de especímenes.

Dale Miquelle, director de dicho programa, asegura que
a pesar de las repetidas afirmaciones en la literatura
popular de que el tigre de Amur es el más grande de la
especie, sus mediciones realizadas a más de cincuenta
ejemplares capturados sugieren que su tamaño corporal
es similar al de los tigres indios. Un estudio reciente
calculó un peso promedio en base a ejemplares históricos
de 215,3 kg (474.7 lb.) para los machos y 137,5 kg
(303.1 lb.) para las hembras. Sin embargo, en base a
ejemplares actuales, se calculó un peso promedio de
176,4 kg (388.9 lb.) para los machos y 117,9 kg
(259.9 lb.) para las hembras. Estos pesos son menores
que los calculados para los ejemplares que habitan el
subcontinente indio, por lo que estos datos sugieren que
en la actualidad, la subespecie del tigre de Bengala
(Panthera tigris tigris) alcanza mayores dimensiones.

Las medidas morfológicas, tomadas por los científicos
del Siberian Tiger Project en Sijote Alin, establecen
que la longitud promedio cabeza-cuerpo, medida en línea
recta, es de 195 cm (rango 178-208) para los machos y 174
cm (rango 167-182) para las hembras. La cola mide en
promedio unos 99 cm en los machos y 91 cm en las hembras.
El macho más largo ("Maurice") midió 309 cm en longitud
total (cola de 101 cm) y tenia una circunferencia de
pecho de 127 cm). La hembra más larga ("Maria Ivanovna")
midió 270 cm en longitud total (cola de 88 cm) y tenia
una circunferencia de pecho de 108 cm. Estas medidas
muestran que el tigre de Amur actual es más largo que
el tigre de Bengala y el león africano.

En los meses fríos el pelo se torna más largo y espeso,
creciendo hasta los 105 mm de longitud en algunas zonas,
con el fin de protegerlo del gélido invierno.

Estos magnificos felinos son capaces de alcanzar velocidades
de hasta 90 km/h en cortas persecuciones sobre la
fría nieve del bosque siberiano.

 

Los Mamiferos: Las Ratas

Los Mamiferos: Las Ratas

Rattus es un género de roedores miomorfos de
la familia Muridae, conocidos comúnmente como
ratas. Son roedores de mediano tamaño que no
sobrepasan los 300 g de peso y los 30 cm, más
una cola de similar longitud. Las patas
anteriores son cortas y con cuatro dedos
(el pulgar, rudimentario) y las posteriores, más
largas, con cinco.

El género alberga entre 56 y 65 especies. Dos
de ellas, la rata parda (Rattus norvegicus) y
la rata negra (Rattus rattus) son las especies
de mayor distribución mundial de ecología
marcadamente periurbana, son casi cosmopolitas,
faltando sólo en los polos; se han extendido por
toda la Tierra junto con el ser humano,
aprovechando los desplazamientos por barco para
colonizar nuevos territorios. Existen evidencias
fósiles de R. rattus desde el Pleistoceno.

No obstante la mayoría de las especies del género
tienen distribuciones geográficas restringidas.
Numerosas especies del género Rattus, originarias
de Asia, se hallan hoy dispersas por casi todo el
planeta, principalmente en las zonas habitadas por
el hombre. Esto no es imputable a la negligencia por
parte de éste, sino a la extraodinaria vitalidad y
capacidad de adaptación de tales múridos que a
veces son vehículo de graves enfermedades.

Probablemente son originarias de Asia, en concreto
India y Persia. Tal vez Heliano conocía ya a la
rata parda, a la que daba el nombre de "ratón
caspio". El primero que describió a este roedor
como animal establecido en Europa fue Pallas, quien
explicó cómo, tras un violento terremoto, las
ratas emigraron a Europa desde orillas del Mar
Caspio. Alberto Magno fue el primer naturalista en
citarla entre los animales de Alemania. Gesner la
consideraba como "un animalejo al que habría que
conocer, ya que es muy amable". El obispo de Autun
en cambio, le declaró la guerra, porque ya en su
tiempo la rata se revelaba como un peligro
Las ratas son roedores de cuerpo alargado, hocico
puntiagudo y orejas largas que alcanzan el borde
del ojo al estirarse hacia delante.  La cola es
alargada, delgada y casi desnuda, con algunas
pequeñas escamas y pelos cortos; los ojos y las
orejas son grandes y el pelaje espeso y de color
variable, dependiendo de la especie. El vientre
es siempre más claro; la línea de separación no
está muy bien definida, pero es visible.

Las hembras poseen cinco pares de mamas, dos
pectorales y tres inguinales. Las hembras son
ligeramente más pequeñas que los machos. Su
dentición consta de 32 piezas, presentando tanto
en la mandíbula superior como en la inferior,
2 incisivos, de crecimiento continuo, y 6 molares;
carecen de colmillos y premolares. La cola es
una excelente herramienta que sirve para controlar
sus saltos, como barra de equilibrio cuando
caminan sobre tubos, cables o cuerdas y para
equilibrarse mientras nada.

El tamaño varía en las diferentes especies.
La mayoría de las especies de Rattus pesan entre
95 y 240 gramos y tienen una longitud de 17 a
21 cm, con una cola tan larga como el cuerpo.
Una de las especies más pequeñas es Rattus
osgoodi, endémica del sur de Vietnam, con un
cuerpo de 12 a 17 cm. En el lado opuesto se
halla la rata de cola blanca de Célebes (Rattus
xanthurus) que mide de 19 a 27 cm con una cola
de hasta 34 cm de longitud.

La mayoría de las especies del género tienen un
pelaje corto, denso y suave. En algunas especies,
el pelaje puede ser más grueso y largo, algo
lanoso o, por el contrario, áspero. En otras,
como la mencionada R. xanthurus, y la rata de
Sikkim (Rattus remotus), presentan pelos largos
y delgados similares a bigotes en la zona del
lomo y las caderas que se extienden de 4 a 6 cm
por encima del pelaje.


El patrón básico de coloración del género es el
dorso de color pardo amarillento, salpicado de
color marrón oscuro a negro y moteado de ocre y
el vientre de color gris plateado a gris oscuro,
a veces teñido de tonos ocre. La cola, las
orejas y las patas son de color marrón oscuro.
 
Del mismo modo que la textura del pelaje, el
color también es variable. Rattus remotus tiene
el lomo de color marrón y el vientre de color
blanco puro. Rattus nitidus, una rata de campo
del Himalaya, tiene el lomo marrón, el vientre
gris y las patas de color blanco. Otras especies
tienen pelaje oscuro, como Rattus lugens nativa
de las costas de Sumatra, que presenta un lomo
de color marrón oscuro a negro y un vientre
grisáceo.

A pesar de que la cola es de color gris a negro
en la mayoría de las especies, algunas muestran
un patrón de dos colores. Así en R. nitidus y
Rattus turkestanicus, la cola es marrón en la
parte de arriba y de un color más claro o blanco
en la parte de abajo. El patrón bicolor puede
ser de otro tipo, el tercio basal o la mitad de
la cola de color marrón y el resto uniformemente
blanco, como ocurre en la rata de cola blanca
de Célebes (Rattus hoogerwerfi).

 

Los Mamiferos: El Cerdo

Los Mamiferos: El Cerdo

El cerdo (Sus scrofa domestica) es una especie de
mamífero artiodáctilo de la familia Suidae. Es un
animal doméstico usado en la alimentación humana
por algunas culturas. Su nombre científico es Sus
scrofa ssp. domestica, aunque algunos autores lo
denominan Sus domesticus o Sus domestica, reservando
Sus scrofa para el jabalí. Fue domesticado hace unos
5.000 años. Se encuentra en casi todo el mundo. La
distinción entre el cerdo silvestre y doméstico es
pequeña y en algunas partes del mundo (por ejemplo
en Nueva Zelanda) el cerdo doméstico se ha vuelto
cimarrón. Los cerdos cimarrones pueden causar daños
sustanciales al ecosistema. La familia de los suidos
también incluye alrededor de 12 diferentes especies
del cerdo silvestre, clasificadas también bajo el
género Sus.

El cerdo doméstico adulto tiene un cuerpo pesado y
redondeado, hocico comparativamente largo y flexible,
patas cortas con pezuñas (cuatro dedos) y una cola corta.

La piel, gruesa pero sensible, está cubierta en parte de
ásperas cerdas y exhibe una amplia variedad de colores
y dibujos. Son animales rápidos e inteligentes.

Adaptados para la producción de carne, dado que crecen
y maduran con rapidez, tienen un período de gestación
corto, de unos 114 días, y pueden tener camadas muy
numerosas. Son herbívoros en estado salvaje porque
tienen una mandíbula preparada para vegetales. En su
domesticacion se les da también carne, siempre picada,
pero consumen una gran variedad de vegetales. Además
de la carne, del cerdo también se aprovechan el cuero
(piel de cerdo) para hacer maletas, calzado y guantes,
y las cerdas para confeccionar cepillos. Son también
fuente primaria de grasa comestible, aunque, en la
actualidad, se prefieren las razas que producen carne
magra. Además, proporcionan materia prima de calidad
para la elaboración del jamón.

Los cerdos están adaptados a climas templados y
semitropicales y se encuentran en muchas zonas del
mundo. En el año 2001 los principales países en cuanto
al número de animales eran China, con 454 millones
de cerdos; Estados Unidos, con 59 millones; Brasil, con
29 millones; Alemania, con más de 25 millones, y España,
con 23 millones. A continuación se encontraban, en
orden descendente, Vietnam, México, India, Polonia,
Rusia, Francia y China. A escala mundial, la población
de cerdos en 2001 alcanzaba casi los 923 millones.

 

 

 

Los Mamiferos: El Mono

Los Mamiferos: El Mono

Mono es un término no taxonómico que designa a un
amplio conjunto de primates simiiformes.
Los términos mono y simio son sinónimos, pero en
la jerga zoológica suele distinguirse entre ambos
por influencia del inglés, idioma en el que los
términos equivalentes monkey y ape tienen
diferente significado.

Así, en dicha jerga científica, los monos
actuales comprenderían a los Platyrrhini
(monos del Nuevo Mundo), y a los
Cercopithecoidea (monos del Viejo Mundo)
pero no
los primates hominoides más cercanos al hombre
como el orangután, el gorila, el chimpancé y
los gibones, que serían simios. A diferencia
de éstos, los monos poseen por lo general
cola, tienen un esqueleto más primitivo y son
más pequeños. Este uso de la palabra simio
como traducción de la palabra inglesa ape,
restringida a los primates sin cola, es
erróneo, y no corresponde al castellano.
Se recomienda para este uso
la palabra hominoideo
 

Los Mamiferos: El Caballo

Los Mamiferos: El Caballo

El caballo (Equus ferus caballus) es un
mamífero perisodáctilo de la familia de
los équidos, herbívoro, cuadrúpedo y de
cuello largo y arqueado.

A la hembra del caballo se le llama yegua
y a las crías, potros o potrillos si son
machos y potrancas si son hembras. La cría
y utilización del caballo por parte del
hombre se conoce como ganadería equina o
caballar, y su domesticación se remonta al
menos a la Edad del Bronce.

El término latino para denominar al caballo
era equus, mientras caballus, que derivó en
la palabra «caballo», es un término del latín
tardío, posiblemente de origen celta, que
significa «caballo castrado». «Yegua» procede
del femenino de equus, «equa». A los animales
jóvenes en general se les denominaba pullus,
textualmente «pollos», que originó una palabra
en griego pulliter, pullitri que derivaría en
«potro» o «potrillo».

La evolución del caballo puede seguirse a
través del registro fósil hasta llegar a
Hyracotherium (también llamado Eohippus),
un pequeño mamífero herbívoro que vivió
durante el Eoceno, hace 55 millones de años,
en América del Norte. Se supone que de él
descienden todos los équidos posteriores,
incluido el género Equus. Hyracotherium tenía
un tamaño que oscilaba entre los 20 y los 40 cm
de altura, con cuatro dedos en las extremidades
anteriores y tres en las posteriores terminando
cada uno en una uña (no en un casco, como las
especies actuales). A primera vista era similar
a un perro pequeño.

La evolución posterior de Hyracotherium le hizo
aumentar su altura hasta los 115 cm y perder sus
dedos hasta hacerse monodáctilo, es decir, con
un solo dedo. Poco a poco, su único dedo se
endurecería hasta desarrollar cascos para poder
huir de los depredadores.

En esa época aparecieron a la vez en Norteamérica
y Eurasia diversas especies y géneros relacionados.
Parece ser que las especies euroasiáticas
desaparecieron; sin embargo, las especies americanas
dieron lugar durante el Oligoceno al género
Mesohippus del tamaño de una gacela, que tenía
sólo 3 dedos en las patas delanteras y que ya
presentaba pies con forma de casco.

Algo más tarde, en el Mioceno, a Mesohippus le
sucedió Hypohippus y Anchitherium; se cree que
ambas especies colonizaron después Eurasia desde
América del Norte. Otros descendientes de Mesohippus
fueron Miohippus y Merychippus; este último género
desarrolló dientes con coronas muy altas, lo que
le permitió, a diferencia de Hyrachotherium, que
pastaba hierba, ramonear las hojas y brotes de
árboles y arbustos. Entre los descendientes de
Merychippus estaba Hipparion, que durante el
Plioceno se desplazó y expandió desde Norteamérica
hasta Eurasia, y Pliohippus (primer antepasado de
un solo dedo), antecesor de Pleshippus y de su
sucesor, el caballo moderno, es decir, el género
Equus, que apareció hace 5 millones de años
Se cree que durante el Pleistoceno, hace unos
15.000 años, el género Equus extendió su área de
distribución desde Norteamérica a Eurasia y África
cruzando el puente de Beringia.

Hace unos 10.000 años los caballos se
extinguieron en Norteamérica,
por causas aún desconocidas, quizá por algún
cataclismo climático que modificó los ecosistemas
americanos. Diversos hallazgos en cuevas de Europa
indican que el caballo era un animal muy abundante
durante la edad de piedra en dicho continente;
se han encontrado suficientes restos de esqueletos
de caballos dentro y en los alrededores de estas
cuevas como para afirmar que eran consumidos por
el ser humano.

El número de caballos disminuyó en
el neolítico, cuando Europa estaba cubierta por
bosques en su mayor parte. Se han encontrado restos
de la edad del bronce, embocaduras y piezas de
arneses, que demuestran que el caballo ya estaba
domesticado en esta época. Esta domesticación
siglos más tarde permitió, tras el descubrimiento
de América, que los caballos fueran reintroducidos
por los conquistadores españoles en el continente
que los vio surgir.

 

 

Los Mamiferos: El Hipopótamo

Los Mamiferos: El Hipopótamo

Los hipopotámidos (Hippopotamidae) son una
familia de mamíferos artiodáctilos que sólo
cuenta con dos especies actuales, el hipopótamo
común (Hippopotamus amphibius) y el hipopótamo
pigmeo (Choeropsis liberiensis).

En idioma español la palabra hipopótamo deriva
del latín hippopotămus, que a su vez proviene
del griego hippopótamos (ἱπποπόταμος), compuesto
por híppos (ίππος), caballo, y potamós (ποταμος),
río, «caballo de río». Si los griegos de la época
clásica designaban a este animal como «caballo de
río», los árabes lo llamaban «búfalo de agua», y
los antiguos egipcios «cerdo de río».

Los hipopotámidos son unos mamíferos grandes,
de piernas cortas, rechonchas, y cuerpos en forma
de barril. Tienen una cabeza grande, con una boca
amplia y fosas nasales situadas en lo alto del
hocico. Al igual que los cerdos, tienen cuatro dedos
en el pie, pero a diferencia de estos, utilizan
todos los dedos para andar. Los hipopotámidos son
ungulados, pero, a diferencia de la mayor parte de
estos animales, no tienen pezuñas y cuentan en su
lugar con unas almohadillas de resistente tejido
conjuntivo. Su estómago tiene tres cámaras, pero
no son verdaderos rumiantes.

Las especies actuales son de piel lisa y carecen
tanto de glándulas sebáceas como de glándulas
sudoríparas. La epidermis es relativamente delgada,
por lo que se deshidratan rápidamente en ambientes
secos. Las dos especies que existen difieren, en
particular, por la forma de las orejas, las cejas
son mucho más pronunciadas en el hipopótamo común.

El hipopótamo común es mucho mayor, puesto que mide
1,50 metros hasta la cruz y 3,50 metros de longitud
para un peso de 1,4 a 3,2 toneladas, mientras que el
hipopótamo pigmeo sólo mide 1 metro hasta la cruz y
de 1,50 a 1,75 metros de longitud y un peso de 170 a
275 kilogramos. La morfología de las patas también es
diferente, los dedos son más largos para la especie
pigmea, que está más adaptada para la marcha.

Tanto los incisivos como los caninos tipo colmillos
son de gran tamaño, aunque los caninos (colmillos)
sean con mucho los más grandes, y ambos les crecen
durante toda su vida. Los dientes postcaninos son
grandes y complejos, adecuados para masticar la
materia vegetal que conforma su dieta.

Los hipopotámidos descienden de los antracotéridos,
 una familia de artiodáctilos semiacuáticos que
aparecieron en el Eoceno tardío, y se considera
generalmente que se asemejaban a hipopótamos
pequeños o de cabeza estrecha. Más específicamente,
los hipopótamos se separaron de los antracotéridos
en algún momento durante el Mioceno. Después de
adquirir la apariencia de los hipopotámidos
verdaderos, los antracotéridos entraron en una
fase de decadencia causada por una combinación de
cambio climático y competencia con sus descendientes,
hasta que el último género, Merycopotamus, murió
en el Plioceno Temprano de la India.

Existieron muchas especies de hipopotámidos, pero en
la actualidad sólo sobreviven dos: el hipopótamo
común (Hippopotamus amphibius) y el hipopótamo pigmeo
(Choeropsis liberiensis). Son los últimos
supervivientes de dos linajes evolutivos principales,
los hipopótamos verdaderos y los hipopótamos pigmeos,
respectivamente; estos linajes posiblemente podrían
ser considerados subfamilias, pero las relaciones
entre ellos (aparte de ser parientes bastante
distantes) no han sido resueltas.

No se conoce lo suficiente del enigmático Kenyapotamus
del Mioceno como para asignársele un lugar en la
filogenia del hipopótamo con cierto grado de certeza.
Además, el género Hexaprotodon, ahora está restringido
en cierto modo a un grupo extinto de animales que
vivían en torno al norte y noreste del océano Índico,
que incluía a la mayoría de los hipopótamos antiguos,
resultó ser parafilético.

El actual hipopótamo pigmeo (Choeropsis liberiensis),
que vive en las selvas húmedas del África Occidental,
es una especie más arcaica que el género Hippopotamus.

Restos de hipopótamos abundan en los depósitos de África,
Oriente Próximo y Europa (incluida toda Gran Bretaña
al sur de York). Éste último continente sólo era
habitado de forma intermitente durante los periodos
cálidos, emigrando los hipopótamos hacia el sur cuando
arreciaban los fríos glaciares. Sobrevivieron en la
Península Ibérica hasta hace unos 30 000 años, y en
islas mediterráneas como Malta o Chipre hubo especies
enanas hasta el Neolítico. En Madagascar y otras islas
al este de África también se desarrollaron especies
de pequeño tamaño, que desaparecieron a la llegada del
hombre. Todavía en la Edad Antigua estaban presentes
en el Bajo Egipto y Palestina, pero hoy han desaparecido
de esos lugares y tienen una distribución muy irregular
a lo largo y ancho del África subsahariana, tanto en la
sabana como en la selva, aunque el ser humano ha ido
acabando con ellos poco a poco.

 

 

Los Mamiferos: La Ballena Azul

Los Mamiferos: La Ballena Azul

El rorcual azul (nombre científico Balaenoptera
musculus), más conocido como ballena azul (aunque
realmente es un rorcual, pues la denominación
«ballena» sólo se aplica a la familia Balaenidae),
es una especie de cetáceo misticeto de la familia
Balaenopteridae. Mide entre 24 y 27 m de longitud
 y pesa entre 100 y 120 t, aunque hay registros de
ejemplares de más de 30 m de longitud y más de 170
t de peso, lo que la convierten en el mayor animal
existente en la actualidad y también en el mayor que
haya existido nunca en la Tierra.

Largo y estilizado, el cuerpo de este mamífero
marino es de color gris azulado a lo largo del
dorso y algo más claro en la zona ventral. Existen
al menos tres subespecies distintas: B. m. musculus,
del Atlántico Norte y Pacífico Norte; B. m.
intermedia, del océano Antártico y la B. m. brevicauda
(también conocida como ballena azul pigmea), que se
encuentra en el Índico y en el Pacífico Sur. Existen
dudas sobre la atribución como una cuarta subespecie
de la B. m. indica, que también se encuentra en el
océano Índico.

Como otras ballenas barbadas, su dieta consiste
principalmente en pequeños crustáceos conocidos
como krill.

Las ballenas azules eran abundantes en casi todos
los océanos hasta comienzos del siglo XX. Durante
más de 40 años fueron cazadas hasta casi su extinción,
lo que obligó a su protección por la comunidad
internacional en 1966. Un informe de 2002 estimó su
número entre 5.000 y 12.000 ballenas azules en todo
el mundo, localizadas en al menos cinco grupos, aunque
una investigación más reciente sobre la subespecie
pigmea sugieren que estos datos pueden ser una
subestimación. Antes del comienzo de la caza comercial
de ballenas, la población más numerosa era la de la
Antártida, con alrededor de 239.000 ejemplares (entre
202.000 y 311.000).Actualmente sólo quedan
concentraciones mucho menores (de alrededor de 2.000
individuos) en el Pacífico nororiental, Antártico e
Índico. Hay dos grupos más en el Atlántico Norte y por
lo menos dos en el Hemisferio Sur.

La ballena azul tiene un cuerpo largo y esbelto que
parece delgado en comparación con la constitución más
rechoncha de otras ballenas. La cabeza es grande
(abarca aproximadamente un cuarto de su cuerpo),
plana y en forma de «U», con una cresta que va desde
los espiráculos hasta el extremo anterior del rostro.

La parte frontal de la boca es gruesa con entre 300 y
400 barbas a cada uno de sus lados, cada barba con una
longitud de alrededor de un metro, y que cuelgan de la
mandíbula superior, son particularmente anchas (50 cm)
en proporción a su longitud. Tiene entre 55 y 88 surcos
(llamados pliegues ventrales) a lo largo de la garganta
y paralelos al cuerpo. Estos pliegues ayudan a la
evacuación del agua de la boca después de sus
«embestidas» para alimentarse. La aleta dorsal (sólo
visible brevemente durante la secuencia de sumersión)
está situada al inicio del último cuarto del cuerpo y
es pequeña y de forma variable (triangular, redondeada,
ligeramente falcada o apenas una pequeña protuberancia).

Cuando sale a la superficie para respirar, saca su
espalda y el espiráculo fuera del agua en mayor medida
que otras grandes ballenas como el rorcual común o el
rorcual boreal. Esta característica puede ser utilizada
por los observadores para diferenciarla de estas
especies en alta mar. Antes de iniciar una maniobra para
sumergirse a gran profundidad, suelen sacar su aleta
caudal fuera del agua.Cuando respira en la superficie,
la ballena emite un denso y espectacular chorro de agua
que puede alcanzar una altura de entre 6 y 12 m,
(generalmente en torno a los 9 m) que puede ser visto
desde una gran distancia en un día de mar tranquilo. Su
capacidad pulmonar es de 5.000 litros. Las ballenas
azules tienen un espiráculo doble, protegido anterior y
lateralmente por una prominencia mayor que en los demás
rorcuales.
Las aletas pectorales tienen forma puntiaguda y una
longitud de tres o cuatro metros, con la parte superior
de color gris con un fino borde de color blanco y el
lado inferior de color blanco. La cabeza y la aleta
caudal son por lo general uniformemente grises. La parte
superior de la ballena, y a veces las aletas, son
habitualmente moteadas en un grado que varía
considerablemente de un individuo a otro y así unas
pueden tener un color uniforme gris pizarra por todo
el cuerpo, pero otras muestran una variación
considerable de azul oscuro, gris y negro, todas con
pequeñas manchas a lo largo de todo el cuerpo.

Su vientre muchas veces tiene un color grisáceo o
amarillento, debido al roce de las ballenas con
microorganismos llamados diatomeas en las frías aguas
del Antártico, el Pacífico Norte y el Atlántico Norte.

Las ballenas azules pueden alcanzar velocidades
cercanas a los 50 km/h (27 nudos) cuando se sienten
amenazadas, aunque su velocidad habitual de
desplazamiento es de 22 km/h (12 nudos).  Mientras
se alimentan, su velocidad oscila entre 2 y 6,5 km/h
Las ballenas azules comúnmente viven solas o en
pareja, aunque se pueden observar grupos de hasta 7
individuos; donde hay grandes concentraciones de
alimento se han registrado hasta 60 ejemplares reunidos
en una misma zona. Sin embargo no forma los grandes
grupos que se observan en otras especies de ballenas.

Determinando el género por el análisis de su ADN, un
estudio constató que las parejas de ballenas azules
adultas están formadas por lo general por un macho y
una hembra y a menudo han sido vistas juntas durante
un largo período, aunque también se ha constatado que
algunos machos se han emparejado con hembras diferentes
en distintos momentos.

 

 

Los mamiferos: El Gato

                   Los mamiferos: El Gato

El gato o gato doméstico (Felis silvestris catus)
es un pequeño mamífero carnívoro de la familia
Felidae. El gato está en convivencia cercana al
hombre desde hace unos 9.500 años, periodo
superior al estimado anteriormente, que oscilaba
entre 3.500 y 8.000 años.
Los nombres actuales más generalizados derivan
del latín vulgar catus, palabra que aludía
especialmente a los gatos salvajes en
contraposición a los gatos domésticos que, en
latín, eran llamados felis.

Hay docenas de razas, algunas sin pelo o incluso
sin cola, como resultado de mutaciones genéticas,
y existen en una amplia variedad de colores. Son
depredadores por naturaleza, siendo sus posibles
presas más de cien especies diferentes de animales
para alimentarse. También son animales que pueden
asimilar algunos conceptos, y ciertos ejemplares
pueden ser entrenados para manipular mecanismos
simples.

Se comunican con gemidos, gruñidos y alrededor
de un centenar de diferentes vocalizaciones,
además del lenguaje corporal. Se cree que el
gato salvaje africano (Felis silvestris lybica)
es su ancestro más inmediato. Sin embargo, al
tratarse de una subespecie puede intercambiar y
de hecho lo hacematerial genético con otras
subespecies de Felis silvestris. Se ha detectado
hibridación con el gato montés europeo. Esta
hibridación masiva se considera la principal
amenaza para la conservación de las variantes
salvajes. Está incluido en la lista 100 de las
especies exóticas invasoras más dañinas del mundo
de la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturaleza.

También, de forma excepcional, se han obtenido
híbridos fértiles con gatos salvajes fuera de la
especie F. silvestris; en la década de los 60 la
criadora Jean Mill comenzó un programa de cría
cruzando gatos domésticos con un ejemplar hembra
de Prionailurus bengalensis, obteniendo tras
diversos cruces la actual raza de gato bengalí.

Como animal de compañía, es una de las mascotas
más populares en todo el mundo. Debido a que su
domesticación es relativamente reciente, pueden
vivir en ambientes silvestres formando pequeñas
colonias. La asociación del gato con los humanos
lo condujo a figurar prominentemente en la
mitología y en leyendas de diferentes culturas,
incluyendo a las civilizaciones egipcia, japonesa,
china y escandinava.

Es un animal instintivamente cazador. Los gatos
en libertad viven de forma semisalvaje y cazan
ratones y ratas, entre otras especies, que de otra
forma comerían importantes cantidades de grano. Los
domésticos capturan insectos, ratones y pequeños
pájaros instintivamente, aunque generalmente no los
consumen.

Son preferidos por sus hábitos de limpieza, por su
bajo nivel de atención y cuidados requeridos para
su manutención.Según un estudio publicado en la
edición de la revista Nature correspondiente a la
cuarta semana del mes de junio de 2007, los ancestros
de los actuales gatos domésticos comenzaron a separarse
de las líneas salvajes hace entre 130.000 a 100.000
años; otro publicado en la revista Science confirmaba
este dato, indicando que los gatos domésticos actuales
descienden de un grupo de cinco gatos salvajes
africanos que se asociaron al hombre en Oriente Medio
hace 131.000 años.7

Los ancestros directos de los gatos domésticos habrían
abandonando gradualmente la vida silvestre para
convivir con la especie humana atraídos por los roedores
que parasitaban a las comunidades humanas. Actualmente
los gatos domésticos se encuentran agrupados en diversos
clades (o grupos genéticos), encontrándose en el
rastreo del ADN mitocondrial cinco hembras ancestrales
para todas las subespecies gatunas; los mismos rastreos
genéticos señalan una procedencia directa de los gatos
domésticos actuales con los gatos salvajes del Medio
Oriente, no encontrándose la misma proximidad ni con
los gatos salvajes africanos (Felis silvestris lybica),
ni con los gatos salvajes europeos (Felis silvestris
silvestris).

Las evidencias arqueológicas indicarían que uno de los
primeros lugares de domesticación de los gatos fue la
isla de Chipre hace unos 9.500 años y que poco tiempo
después estos felinos eran comunes entre las culturas
de la Creciente Fértil. Luego, hace quizás unos 3.500
años, y probablemente a través de comerciantes fenicios,
el gato fue introducido en Europa continental desde el
Antiguo Egipto.

 

Los Mamiferos : El Perro

                    Los Mamiferos :  El Perro
 
El perro, cuyo nombre científico es Canis lupus familiaris,
es un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los
cánidos, que constituye una subespecie del lobo (Canis
lupus). No obstante, su alimentación se ha modificado
notablemente debido principalmente al estrecho lazo que
existe con el hombre, hasta el punto en que hoy en día
sea alimentado usualmente como si fuese un omnívoro.
Su tamaño o talla, su forma y pelaje es muy diverso según
la raza. Posee un oído y olfato muy desarrollados, siendo
este último su principal órgano sensorial. En las razas
pequeñas puede alcanzar una longevidad de cerca de 20
años, con atención esmerada por parte del propietario,
de otra forma su vida en promedio es alrededor de los 15
 años.
 En el siglo XXI, los investigadores han alcanzado un
consenso casi absoluto acerca de que es muy posible que
la domesticación del perro empezara más por la
adaptación espontánea de este al acercarse a vivir junto
al hombre que por la voluntad humana.4 Esto se debe
a que vivir junto al hombre siempre fue ventajoso para
el cánido. Un perro viviendo en una comunidad humana,
aún en la Antigüedad, podía alimentarse con menos
esfuerzo que uno salvaje, podía vivir en mejores
condiciones y disfrutar del afecto y cuidado humano.
 
El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la
comparación de los mapas genéticos de ambas especies.
La evidencia fósil más antigua de un perro domesticado
fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica,
correspondiente a unos 31.700 años y al parecer asociado
a la cultura auriñaciense.Hasta entonces las pruebas
más antiguas se habían encontrado en Rusia,
pertenecientes a hace 14.000 años (Eliseevich). El hombre
consiguió domesticar a ejemplares de lobos, o, más
probablemente, se demostró incapaz de impedir que los
lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus
cachorros. El perro era útil como ayuda en la caza y para
defender al grupo y su morada. Poco a poco, el hombre los
adaptó a sus necesidades, creando diferentes razas para las
distintas labores y características ambientales y geográficas.
 
El hombre se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos
del olfato y el oído que tenía el perro; su olfato es más
potente que del humano (su área olfatoria es 20 veces más
gruesa, y en el caso del Pastor Alemán con una superficie
34 veces mayor y con 40 veces más células olfatorias) y su
oído es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por
encima del rango que oyen los humanos. Ventaja ésta
que aumenta su utilidad para la caza y las labores de
guarda. Su uso como pastor y protector de los
rebaños es bastante posterior, yendo pareja a la
domesticación y explotación de otros animales.
 
 Animal de costumbres sociales, que convive en grupos
perfectamente jerarquizados, se adaptó a convivir con
los humanos. Los perros son muy valorados por su
ayuda en la caza.
Los perros enterrados en el cementerio mesolítico de
Svaerdborg en Dinamarca muestran que, en la antigua
Europa, eran ya una valiosa compañía.
 Los perros siempre han acompañado al hombre
en su proceso a la civilización; su presencia está
probada en todas las culturas del mundo,
así en Perú en la etapa preincaica, los
mochicas los usaban como ayuda de caza y también como
mascotas en casa. En el entierro del Señor de Sipán, se
encontraron dentro de las tumbas restos de un perro que
seguramente se usó en la caza, ya que el cráneo tenía
perfectamente desarrollados sus molares. El cráneo y los
dientes del perro doméstico han disminuido de tamaño con
relación al lobo al no necesitar matar presas grandes. Así
mismo, al pasar de una dieta de carne a una constituida por
los desechos provenientes de la alimentación de los
humanos, desarrollaron cerebros más pequeños que
requieren menos calorías y menos proteínas para su
crecimiento y sustento. La percepción del perro
por parte del ser humano ha variado y
varía según las culturas, en varias etnias americanas
anteriores a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del
Extremo Oriente Asiático, los perros eran usados
directamente como alimento; en zonas del
Oriente Medio el perro ha sido asociado por
su aspecto con los chacales (de hecho
científicamente se creyó hasta el desarrollo de la
genética a fines del siglo XX que los perros
comunes de todo el mundo eran descendientes
de chacales) y al ser los chacales animales
principalmente carroñeros, los perros también han
sido considerados impuros en esa zona. Quizás la única
especie de perro que no desciende del lobo es el perro
fueguino que descendería del culpeo.

 

Los Mamiferos : El Perro

Los Mamiferos :  El Perro

El perro, cuyo nombre científico es Canis lupus familiaris,
es un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los cánidos,
que constituye una subespecie del lobo (Canis lupus). No obstante,
su alimentación se ha modificado notablemente debido principalmente
al estrecho lazo que existe con el hombre, hasta el punto en que hoy
en día sea alimentado usualmente como si fuese un omnívoro. Su tamaño
o talla, su forma y pelaje es muy diverso según la raza. Posee un oído
y olfato muy desarrollados, siendo este último su principal órgano
sensorial. En las razas pequeñas puede alcanzar una longevidad de
cerca de 20 años, con atención esmerada por parte del propietario,
de otra forma su vida en promedio es alrededor de los 15 años.

En el siglo XXI, los investigadores han alcanzado un consenso casi
absoluto acerca de que es muy posible que la domesticación del perro
empezara más por la adaptación espontánea de este al acercarse a vivir
junto al hombre que por la voluntad humana.Esto se debe a que vivir
junto al hombre siempre fue ventajoso para el cánido. Un perro viviendo
en una comunidad humana, aún en la Antigüedad, podía alimentarse con
menos esfuerzo que uno salvaje, podía vivir en mejores condiciones y
disfrutar del afecto y cuidado humano.

El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la comparación de
los mapas genéticos de ambas especies. La evidencia fósil más antigua
de un perro domesticado fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica,
correspondiente a unos 31.700 años y al parecer asociado a la cultura
auriñaciense. Hasta entonces las pruebas más antiguas se habían encontrado
en Rusia, pertenecientes a hace 14.000 años (Eliseevich). El hombre consiguió
domesticar a ejemplares de lobos, o, más probablemente, se demostró incapaz
de impedir que los lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus
cachorros. El perro era útil como ayuda en la caza y para defender al grupo
y su morada. Poco a poco, el hombre los adaptó a sus necesidades, creando
diferentes razas para las distintas labores y características ambientales
y geográficas.

El hombre se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos del olfato y el
oído que tenía el perro; su olfato es más potente que del humano (su área
olfatoria es 20 veces más gruesa, y en el caso del Pastor Alemán con una
superficie 34 veces mayor y con 40 veces más células olfatorias) y su oído
es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por encima del rango que oyen
los humanos. Ventaja ésta que aumenta su utilidad para la caza y las labores
de guarda. Su uso como pastor y protector de los rebaños es bastante posterior,
yendo pareja a la domesticación y explotación de otros animales. Animal de
costumbres sociales, que convive en grupos perfectamente jerarquizados, se
adaptó a convivir con los humanos.

Los perros son muy valorados por su ayuda en la caza. Los perros enterrados
en el cementerio mesolítico de Svaerdborg en Dinamarca muestran que, en la
antigua Europa, eran ya una valiosa compañía.

Los perros siempre han acompañado al hombre en su proceso a la civilización; su
presencia está probada en todas las culturas del mundo, así en Perú en la
etapa preincaica, los mochicas los usaban como ayuda de caza y también como
mascotas en casa. En el entierro del Señor de Sipán, se encontraron dentro de
las tumbas restos de un perro que seguramente se usó en la caza, ya que el
cráneo tenía perfectamente desarrollados sus molares. El cráneo y los dientes
del perro doméstico han disminuido de tamaño con relación al lobo al no necesitar
matar presas grandes. Así mismo, al pasar de una dieta de carne a una constituida
por los desechos provenientes de la alimentación de los humanos, desarrollaron
cerebros más pequeños que requieren menos calorías y menos proteínas para su
crecimiento y sustento. La percepción del perro por parte del ser humano ha
variado y varía según las culturas, en varias etnias americanas anteriores
a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del Extremo Oriente Asiático, los perros
eran usados directamente como alimento; en zonas del Oriente Medio el perro ha
sido asociado por su aspecto con los chacales (de hecho científicamente se creyó
hasta el desarrollo de la genética a fines del siglo XX que los perros comunes de
todo el mundo eran descendientes de chacales) y al ser los chacales animales
principalmente carroñeros, los perros también han sido considerados impuros en
esa zona. Quizás la única especie de perro que no desciende del lobo es el perro
fueguino que descendería del culpeo.

Los Mamiferos : El Perro

Los Mamiferos :  El Perro

El perro, cuyo nombre científico es Canis lupus familiaris,
es un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los cánidos,
que constituye una subespecie del lobo (Canis lupus). No obstante,
su alimentación se ha modificado notablemente debido principalmente
al estrecho lazo que existe con el hombre, hasta el punto en que hoy
en día sea alimentado usualmente como si fuese un omnívoro. Su tamaño
o talla, su forma y pelaje es muy diverso según la raza. Posee un oído
y olfato muy desarrollados, siendo este último su principal órgano
sensorial. En las razas pequeñas puede alcanzar una longevidad de
cerca de 20 años, con atención esmerada por parte del propietario,
de otra forma su vida en promedio es alrededor de los 15 años.

En el siglo XXI, los investigadores han alcanzado un consenso casi
absoluto acerca de que es muy posible que la domesticación del perro
empezara más por la adaptación espontánea de este al acercarse a vivir
junto al hombre que por la voluntad humana.Esto se debe a que vivir
junto al hombre siempre fue ventajoso para el cánido. Un perro viviendo
en una comunidad humana, aún en la Antigüedad, podía alimentarse con
menos esfuerzo que uno salvaje, podía vivir en mejores condiciones y
disfrutar del afecto y cuidado humano.

El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la comparación de
los mapas genéticos de ambas especies. La evidencia fósil más antigua
de un perro domesticado fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica,
correspondiente a unos 31.700 años y al parecer asociado a la cultura
auriñaciense. Hasta entonces las pruebas más antiguas se habían encontrado
en Rusia, pertenecientes a hace 14.000 años (Eliseevich). El hombre consiguió
domesticar a ejemplares de lobos, o, más probablemente, se demostró incapaz
de impedir que los lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus
cachorros. El perro era útil como ayuda en la caza y para defender al grupo
y su morada. Poco a poco, el hombre los adaptó a sus necesidades, creando
diferentes razas para las distintas labores y características ambientales
y geográficas.

El hombre se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos del olfato y el
oído que tenía el perro; su olfato es más potente que del humano (su área
olfatoria es 20 veces más gruesa, y en el caso del Pastor Alemán con una
superficie 34 veces mayor y con 40 veces más células olfatorias) y su oído
es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por encima del rango que oyen
los humanos. Ventaja ésta que aumenta su utilidad para la caza y las labores
de guarda. Su uso como pastor y protector de los rebaños es bastante posterior,
yendo pareja a la domesticación y explotación de otros animales. Animal de
costumbres sociales, que convive en grupos perfectamente jerarquizados, se
adaptó a convivir con los humanos.

Los perros son muy valorados por su ayuda en la caza. Los perros enterrados
en el cementerio mesolítico de Svaerdborg en Dinamarca muestran que, en la
antigua Europa, eran ya una valiosa compañía.

Los perros siempre han acompañado al hombre en su proceso a la civilización; su
presencia está probada en todas las culturas del mundo, así en Perú en la
etapa preincaica, los mochicas los usaban como ayuda de caza y también como
mascotas en casa. En el entierro del Señor de Sipán, se encontraron dentro de
las tumbas restos de un perro que seguramente se usó en la caza, ya que el
cráneo tenía perfectamente desarrollados sus molares. El cráneo y los dientes
del perro doméstico han disminuido de tamaño con relación al lobo al no necesitar
matar presas grandes. Así mismo, al pasar de una dieta de carne a una constituida
por los desechos provenientes de la alimentación de los humanos, desarrollaron
cerebros más pequeños que requieren menos calorías y menos proteínas para su
crecimiento y sustento. La percepción del perro por parte del ser humano ha
variado y varía según las culturas, en varias etnias americanas anteriores
a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del Extremo Oriente Asiático, los perros
eran usados directamente como alimento; en zonas del Oriente Medio el perro ha
sido asociado por su aspecto con los chacales (de hecho científicamente se creyó
hasta el desarrollo de la genética a fines del siglo XX que los perros comunes de
todo el mundo eran descendientes de chacales) y al ser los chacales animales
principalmente carroñeros, los perros también han sido considerados impuros en
esa zona. Quizás la única especie de perro que no desciende del lobo es el perro
fueguino que descendería del culpeo.

Los Mamiferos : El Perro

Los Mamiferos :  El Perro

El perro, cuyo nombre científico es Canis lupus familiaris,[es un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los cánidos, que constituye una subespecie del lobo (Canis lupus). No obstante, su alimentación se ha modificado notablemente debido principalmente al estrecho lazo que existe con el hombre, hasta el punto en que hoy en día sea alimentado usualmente como si fuese un omnívoro. Su tamaño o talla, su forma y pelaje es muy diverso según la raza. Posee un oído y olfato muy desarrollados, siendo este último su principal órgano sensorial. En las razas pequeñas puede alcanzar una longevidad de cerca de 20 años, con atención esmerada por parte del propietario, de otra forma su vida en promedio es alrededor de los 15 años.

En el siglo XXI, los investigadores han alcanzado un consenso casi absoluto acerca de que es muy posible que la domesticación del perro empezara más por la adaptación espontánea de este al acercarse a vivir junto al hombre que por la voluntad humana. Esto se debe a que vivir junto al hombre siempre fue ventajoso para el cánido. Un perro viviendo en una comunidad humana, aún en la Antigüedad, podía alimentarse con menos esfuerzo que uno salvaje, podía vivir en mejores condiciones y disfrutar del afecto y cuidado humano.

El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la comparación de los mapas genéticos de ambas especies.  La evidencia fósil más antigua de un perro domesticado fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica, correspondiente a unos 31.700 años y al parecer asociado a la cultura auriñaciense.  Hasta entonces las pruebas más antiguas se habían encontrado en Rusia, pertenecientes a hace 14.000 años (Eliseevich). El hombre consiguió domesticar a ejemplares de lobos, o, más probablemente, se demostró incapaz de impedir que los lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus cachorros.  El perro era útil como ayuda en la caza y para defender al grupo y su morada. Poco a poco, el hombre los adaptó a sus necesidades, creando diferentes razas para las distintas labores y características ambientales y geográficas.

El hombre se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos del olfato y el oído que tenía el perro; su olfato es más potente que del humano (su área olfatoria es 20 veces más gruesa, y en el caso del Pastor Alemán con una superficie 34 veces mayor y con 40 veces más células olfatorias) y su oído es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por encima del rango que oyen los humanos. Ventaja ésta que aumenta su utilidad para la caza y las labores de guarda. Su uso como pastor y protector de los rebaños es bastante posterior, yendo pareja a la domesticación y explotación de otros animales. Animal de costumbres sociales, que convive en grupos perfectamente jerarquizados, se adaptó a convivir con los humanos.

Los perros son muy valorados por su ayuda en la caza. Los perros enterrados en el cementerio mesolítico de Svaerdborg en Dinamarca muestran que, en la antigua Europa, eran ya una valiosa compañía.

Los perros siempre han acompañado al hombre en su proceso a la civilización; su presencia está probada en todas las culturas del mundo, así en Perú en la etapa preincaica, los mochicas los usaban como ayuda de caza y también como mascotas en casa. En el entierro del Señor de Sipán, se encontraron dentro de las tumbas restos de un perro que seguramente se usó en la caza, ya que el cráneo tenía perfectamente desarrollados sus molares. El cráneo y los dientes del perro doméstico han disminuido de tamaño con relación al lobo al no necesitar matar presas grandes. Así mismo, al pasar de una dieta de carne a una constituida por los desechos provenientes de la alimentación de los humanos, desarrollaron cerebros más pequeños que requieren menos calorías y menos proteínas para su crecimiento y sustento. La percepción del perro por parte del ser humano ha variado y varía según las culturas, en varias etnias americanas anteriores a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del Extremo Oriente Asiático, los perros eran usados directamente como alimento; en zonas del Oriente Medio el perro ha sido asociado por su aspecto con los chacales (de hecho científicamente se creyó hasta el desarrollo de la genética a fines del siglo XX que los perros comunes de todo el mundo eran descendientes de chacales) y al ser los chacales animales principalmente carroñeros, los perros también han sido considerados impuros en esa zona. Quizás la única especie de perro que no desciende del lobo es el perro fueguino que descendería del culpeo.