sábado, 5 de febrero de 2011

Los Mamiferos : El Perro

                    Los Mamiferos :  El Perro
 
El perro, cuyo nombre científico es Canis lupus familiaris,
es un mamífero carnívoro doméstico de la familia de los
cánidos, que constituye una subespecie del lobo (Canis
lupus). No obstante, su alimentación se ha modificado
notablemente debido principalmente al estrecho lazo que
existe con el hombre, hasta el punto en que hoy en día
sea alimentado usualmente como si fuese un omnívoro.
Su tamaño o talla, su forma y pelaje es muy diverso según
la raza. Posee un oído y olfato muy desarrollados, siendo
este último su principal órgano sensorial. En las razas
pequeñas puede alcanzar una longevidad de cerca de 20
años, con atención esmerada por parte del propietario,
de otra forma su vida en promedio es alrededor de los 15
 años.
 En el siglo XXI, los investigadores han alcanzado un
consenso casi absoluto acerca de que es muy posible que
la domesticación del perro empezara más por la
adaptación espontánea de este al acercarse a vivir junto
al hombre que por la voluntad humana.4 Esto se debe
a que vivir junto al hombre siempre fue ventajoso para
el cánido. Un perro viviendo en una comunidad humana,
aún en la Antigüedad, podía alimentarse con menos
esfuerzo que uno salvaje, podía vivir en mejores
condiciones y disfrutar del afecto y cuidado humano.
 
El perro es una subespecie doméstica del lobo, según la
comparación de los mapas genéticos de ambas especies.
La evidencia fósil más antigua de un perro domesticado
fue encontrada en 2008 en la cueva Goyet de Bélgica,
correspondiente a unos 31.700 años y al parecer asociado
a la cultura auriñaciense.Hasta entonces las pruebas
más antiguas se habían encontrado en Rusia,
pertenecientes a hace 14.000 años (Eliseevich). El hombre
consiguió domesticar a ejemplares de lobos, o, más
probablemente, se demostró incapaz de impedir que los
lobos se introdujeran en sus aldeas y tuvieran allí a sus
cachorros. El perro era útil como ayuda en la caza y para
defender al grupo y su morada. Poco a poco, el hombre los
adaptó a sus necesidades, creando diferentes razas para las
distintas labores y características ambientales y geográficas.
 
El hombre se dio cuenta rápidamente de los finos sentidos
del olfato y el oído que tenía el perro; su olfato es más
potente que del humano (su área olfatoria es 20 veces más
gruesa, y en el caso del Pastor Alemán con una superficie
34 veces mayor y con 40 veces más células olfatorias) y su
oído es capaz de percibir sonidos muy por debajo y por
encima del rango que oyen los humanos. Ventaja ésta
que aumenta su utilidad para la caza y las labores de
guarda. Su uso como pastor y protector de los
rebaños es bastante posterior, yendo pareja a la
domesticación y explotación de otros animales.
 
 Animal de costumbres sociales, que convive en grupos
perfectamente jerarquizados, se adaptó a convivir con
los humanos. Los perros son muy valorados por su
ayuda en la caza.
Los perros enterrados en el cementerio mesolítico de
Svaerdborg en Dinamarca muestran que, en la antigua
Europa, eran ya una valiosa compañía.
 Los perros siempre han acompañado al hombre
en su proceso a la civilización; su presencia está
probada en todas las culturas del mundo,
así en Perú en la etapa preincaica, los
mochicas los usaban como ayuda de caza y también como
mascotas en casa. En el entierro del Señor de Sipán, se
encontraron dentro de las tumbas restos de un perro que
seguramente se usó en la caza, ya que el cráneo tenía
perfectamente desarrollados sus molares. El cráneo y los
dientes del perro doméstico han disminuido de tamaño con
relación al lobo al no necesitar matar presas grandes. Así
mismo, al pasar de una dieta de carne a una constituida por
los desechos provenientes de la alimentación de los
humanos, desarrollaron cerebros más pequeños que
requieren menos calorías y menos proteínas para su
crecimiento y sustento. La percepción del perro
por parte del ser humano ha variado y
varía según las culturas, en varias etnias americanas
anteriores a 1492, tal y como aún ocurre en zonas del
Extremo Oriente Asiático, los perros eran usados
directamente como alimento; en zonas del
Oriente Medio el perro ha sido asociado por
su aspecto con los chacales (de hecho
científicamente se creyó hasta el desarrollo de la
genética a fines del siglo XX que los perros
comunes de todo el mundo eran descendientes
de chacales) y al ser los chacales animales
principalmente carroñeros, los perros también han
sido considerados impuros en esa zona. Quizás la única
especie de perro que no desciende del lobo es el perro
fueguino que descendería del culpeo.

 

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